Terapia EMDR

Método terapéutico eficaz para el tratamiento del trauma y otras dificultades.

¿Qué ofrecemos desde el EMDR?

La Terapia EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) es un abordaje psicoterapéutico para tratar experiencias traumáticas o emocionalmente perturbadoras, que ha sido avalado por numerosas instituciones científicas y clínicas a nivel internacional.

EMDR se basa en la idea de que muchos de nuestros síntomas emocionales (como ansiedad, bloqueos, miedos intensos, reacciones desproporcionadas, etc.) tienen su origen en experiencias pasadas que no han sido correctamente procesadas por el sistema nervioso. Estas experiencias quedan "atascadas" en la memoria con la misma carga emocional con la que fueron vividas, y se reactivan una y otra vez ante situaciones actuales.

La terapia EMDR es conocida a veces por la fase de reprocesamiento (en la que se hacen movimientos oculares), pero es un modelo psicoterapéutico mucho más complejo. Desde un enfoque integrador, combina elementos teórico-clínicos de diferentes orientaciones y trabaja con la historia temprana de la persona, el apego y las experiencias adversas a lo largo de la vida.

En nuestra clínica, los profesionales que aplican EMDR están formados y acreditados por organismos oficiales, y aplican esta técnica dentro de un marco seguro, empático y profesional.

¿En qué consiste el proceso de la terapia EMDR?

La terapia comienza con una fase de evaluación y preparación. Antes de iniciar el reprocesamiento de recuerdos dolorosos, se trabajamos la estabilización emocional, asegurándonos de que la persona se encuentra en un momento adecuado para iniciar este proceso y dispone de herramientas suficientes de regulación emocional y contención interna. Una vez establecida esta base de seguridad, se identifican experiencias que siguen generando malestar y se trabaja sobre ellas mediante estimulación bilateral. Todo el proceso es progresivo, respetuoso y guiado por el terapeuta, adaptándose al ritmo y necesidades de cada persona.

Características

  • • Evaluación clínica previa específica para EMDR.
  • • Reprocesamiento de experiencias traumáticas o bloqueadas.
  • • Reducción significativa de síntomas asociados al trauma (ansiedad, flashbacks, insomnio, etc.).
  • • Técnica segura, eficaz y avalada científicamente
  • • Aplicación en adultos, adolescentes y población infantil.
  • • Compatible con otros enfoques terapéuticos.
  • • Enfoque centrado en la seguridad, el ritmo y la regulación emocional de la persona.

Profesionales

  • Marta Sánchez Llorens

    Directora Médica Psiquiatra y psicoterapeuta

  • Elvira García Trilles

    Psicóloga clínica

  • Irene Saiz Arnedo

    Psicóloga Clínica

Preguntas frecuentes

¿Qué tipo de problemas se pueden tratar con EMDR?

Aunque tradicionalmente se ha empleado para tratar las consecuencias de experiencias traumáticas graves (violencia, abusos, catástrofes, accidentes…), el concepto de trauma se ha ido ampliando a lo largo del tiempo. Actualmente sabemos que, muchas veces, lo que genera malestar no es un trauma evidente, sino experiencias acumulativas de rechazo, crítica, inseguridad o vivencias de abandono. Si bien el foco suele estar puesto en el tratamiento de trastornos relacionados con el trauma (estrés agudo, estrés postraumático, trastornos disociativos…), es un enfoque versátil que se puede emplear en muchos otros problemas de salud mental (ansiedad, bajo estado de ánimo, problemas relacionales…).

¿Qué significa reprocesar un recuerdo?

EMDR se basa en la idea de que muchos de nuestros síntomas emocionales (como ansiedad, bloqueos, miedos intensos, reacciones desproporcionadas, etc.) tienen su origen en experiencias pasadas que no han sido correctamente procesadas por el sistema nervioso. Estas experiencias quedan "atascadas" en la memoria con la misma carga emocional con la que fueron vividas, y se reactivan una y otra vez ante situaciones actuales. Durante las sesiones, el terapeuta guía a la persona en el reprocesamiento de estos recuerdos, ayudando a integrar la experiencia de forma adaptativa. Esto se logra mediante la estimulación bilateral del cerebro (habitualmente a través del movimiento ocular), permitiendo que el sistema nervioso "archive" adecuadamente la información, liberando así el malestar emocional.

ÁREA PARA ADULTOS

  • Síntomas ansioso-depresivos y trastornos adaptativos: reacciones emocionales a situaciones estresantes o cambios vitales significativos
  • Trastornos relacionados con la ansiedad: trastorno de pánico, trastorno de ansiedad generalizada, agorafobia, fobias específicas
  • Trastornos del estado de ánimo: depresión mayor, distimia, trastorno bipolar, ciclotimia
  • Estrés y acoso laboral
  • Trastornos relacionados con el trauma: trastorno de estrés agudo, trastorno de estrés postraumático, trauma complejo
  • Problemas relacionales y de pareja
  • Trastornos del espectro obsesivo compulsivo: trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), tricotilomanía, hipocondría, trastorno dismórfico corporal
  • Acompañamiento durante el duelo
  • Trastornos alimentarios y problemas relacionados: anorexia, bulimia, trastorno por atracón, trastorno evitativo/restrictivo
  • Trastornos del sueño
  • Conductas adictivas: dependencia de sustancias o comportamientos que interfieren en la vida diaria
  • Trastornos de personalidad: patrones persistentes de pensamiento, emoción y comportamiento que causan malestar significativo
  • Trastornos del espectro psicótico: esquizofrenia, trastorno esquizoafectivo, trastorno delirante
  • Trastornos disociativos: alteraciones en la conciencia, identidad, memoria y percepción del entorno
  • Trastornos somáticos
  • Crisis y transiciones vitales